Promoción 2025 – 6to.B turno mañana

La Secundaria Nº 15 “Claudio Lepratti” celebra con orgullo la despedida de una nueva promoción que culmina su trayectoria escolar. El 6º B cierra hoy un camino compartido, marcado por aprendizajes, desafíos, risas, proyectos y momentos que quedarán para siempre en la memoria de toda la comunidad educativa.

El curso está integrado por los estudiantes Acosta Abril Valentina, Aphalo Lautaro Martín, Bonnin José María, Churruarin Alexander Maximiliano, Digiovani Bruno Valentino, Echeverria Yasmín Guadalupe, Frank Mateo Exequiel, García Ágata Cristal Naiara, Gutiérrez Dana María, Laurenzo Evelyn Micaela, Martínez Ruth Milagros, Mendoza Santiago Jesús, Morel Gastón Alexis, Nuñez Daniel Nahir, Ojeda Espinosa Karen Ayelén, Pirolla Maximiliano Exequiel, Pus Melania Jacqueline, Rojas Diego Leonel, Sosa Nicolás Gabriel y Zurmuhle Quintero Ramiro Exequiel.

A continuación compartimos las palabras de despedida escritas por Karen Espinosa y leídas por Ágata García durante el acto de colación, y que expresan con emoción el sentir de esta promoción que hoy se despide para comenzar una nueva etapa.

Hoy estamos acá, en este cierre que siempre vimos como algo lejano, casi imposible. Y, sin embargo, llegó. Llegó después de un camino que no fue perfecto, que no fue lineal, pero que fue nuestro. Un camino lleno de momentos hermosos, pero también de esos días complicados que nos hicieron crecer más de lo que imaginábamos.
No voy a mentir: hubo peleas, discusiones, diferencias que parecían enormes. Hubo veces en las que el grupo se separó, en las que cada uno eligió su esquina y pensó que ya nada iba a volver a ser igual. Hubo silencios incómodos, enojos que duraron más de lo previsto y distancias que dolieron más de lo que queríamos admitir.
Pero, con todo eso, seguimos. Nos volvimos a juntar, una y otra vez. Y creo que ahí está lo más lindo: entender que, aun con nuestras imperfecciones, seguimos eligiéndonos. Aprendimos a perdonar, a charlar, a reírnos después de llorar, a encontrar en el otro un apoyo inesperado cuando la vida se complicaba. Y eso, sin dudas, nos hizo más fuertes. Nos hizo un grupo real. Un grupo que cayó mil veces, pero que siempre se levantó.
Gracias, de corazón, por hacer que mi secundario sea más lindo. Tal vez no lo dije siempre, pero cada uno de ustedes dejó una marca en mí. Me llevo los recreos eternos, los trabajos hechos a último momento, los nervios antes de cada examen, las carcajadas que aparecían cuando menos lo esperábamos, las miradas cómplices cuando pasaba algo insólito en clase, las charlas profundas que nacieron de la nada, y esos abrazos que nunca voy a olvidar.
Me llevo los mejores recuerdos, esos que sé que voy a nombrar dentro de unos años con una sonrisa enorme. Y me llevo también los momentos difíciles, porque fueron parte de lo que nos

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